Vivencias
Pasando el tiempo en el médico II
by FeR on Dic.31, 2008, under PSP, Paranoias, Personal, Subnormales de la vida, Tecnología, Vivencias
La verdad es que mucho tiempo no pasé, serían como mucho 5 minutos, pero fue lo suficiente para quedarme con pocas ganas de volver. La cosa es que, como había dicho en un post de hace unos días, pidiera vez para el odontólogo para que me mirara el problema de las muelas del juicio, tan majas ellas que duelen como puñales. Me dieron vez para hoy (día de fin de año) a las 9:20. Es decir, tuve que levantarme mucho antes, cerca de las 8, con el sueño cambiadísimo, y no dormí nada (de hecho, cuando acabe esto, iré para cama). Es que claro, ya me acosté tarde, cerca de las 3, porque andaba picando código para ciertas cosas, y luego por encima, tengo el sueño cambiado, y me dormiría cerca de las 5. Una mierda, vamos.
La cosa fue que salí de casa sobre las 09:05 o 09:10. Me llevé la PSP por si me tocaba esperar, y el iPod para el camino. Llegué a y 21 más o menos, y eso que fui a paso rápido, y no había nadie allí. Miento, a la entrada había un señor con cara de mala hostia que debía de estar esperando por el médico también. Como en un primer momento no sabía dónde era la sala, le pregunté si sabía dónde era el odontólogo:
- Mire, perdón, ¿sabe dónde está odontología?
- No, no sé nada - y se va para otro lado.
Joder, ¿tan mala cara tengo? La cosa fue que dije: “bueno, malo será que no lo encuentre”. Vago de mí, al recorrer 15 metros, ya la vi girando a la izquierda. Había un pavo que tendría también 20 y pico años, y me miró también con cara de mala hostia. Esa cara de mala hostia se turnó en odio e ira incontenible según saqué mi PSP y me puse a jugar al GTA Vice City Stories, previo guardado de mi iPod de 80GB. Lo noté, que me estaba mirando con ganas de meterme unas hostias, y yo mirando de reojo por si acaso. La cosa fue que aún no había llegado a un centro de misiones tras haber salido del hotel donde guardara la partida, y me abre la puerta una doctora:
- ¿Estáis para aquí?
Molaría hacer el dibujo, pero es suficiente con decir que estaba yo delante de la puerta, a un metro o poco más, y nadie alrededor (menos el bicho malhumorado este) y otras habitaciones vacías. Entré, y me dice el odontólogo (un chaval joven):
- Fernando… Fernando, Fernando. Hay que ser más puntuales, ¿eh? Salí hace 30 segundos y no había nadie.
- Ehm, no, llegué hace unos minutos y tal.
- No, no, que acabo de salir hace nada, aún me acabo de sentar, y no habías llegado.
- Hombre, aún estuve echando una partida y tal…
- Pues repito, acabo de salir ni hace 30 segundos, y no había nadie.
- Bueno, luego…
Dios, este es el Hiro Nakamura coruñés. Puede alterar el orden espacio/tiempo a su antojo. Pobre, fijo que esos casi 5 minutos le parecieron nada, para los maestros del cambio de tiempo. La cosa fue que me dijo que me hiciera una radiografía un día de estos para ver si las tengo que quitar y tal, y que volviera otro día.
Menos mal que ahora no me duelen, pero tampoco me molaría que me abrieran las encías para quitarlas…
Actualización:
Acabo de pedir vez, y me pregunta: “¿es urgente?”. Le contesto: “hombre, algo es, que puede deshacerme la dentadura al salir las muelas del juicio y tal, que ya me avisó el ortodoncista y el propio odontólogo…”. “Pero… no pone nada en el papel, ¿no?”. “Pues no…”. “Ok, espere un momento… Bien, la cita la tiene el 3 de Marzo a las 12 y pico de la mañana. Hasta luego.” WTF??? Ya me puedo morir, caerme todos los dientes y volver a nacer, ¿no? En fin, así va el país…
Página de FeR 3.0, Magics y la justicia dental
by FeR on Dic.24, 2008, under Aleatoriedades, Frikadas, Internet, Personal, Redes sociales, Vicios, Vivencias
Mañana (u hoy mejor dicho) es nochebuena, y pasado Navidad. Qué mejor que cambiar tu página principal por algo más acorde con el reciente tema del blog, ¿verdad?
Quité la imagen de la cabecera, me bajé el psd del chaval que hizo el tema del blog (podéis verlo en el footer, el tema se llama pixeled, y buscáis), lo modifiqué para quitar las capas de las barras de arriba, y listo, ya tenía fondo. Lo demás, fue modificar las CSS para que quedara todo más o menos de acorde, y el resultado, lo podéis ver viéndolo en la propia página, o siendo más vagos, aquí abajo (teniendo que pulsar otra vez, estamos en las mismas):
Pues como detalle de hoy, aprendí a jugar a Magic, y no me disgustó, la verdad, pero como le digo a Diz, no me gusta tener vicios. Alguna partida si tal, algún día, me vale, pero no tanto vicio como tiene él, por ejemplo.
Y sobre la otra parte del título, lo de “justicia dental”, viene por la mierda de dolor que tengo desde hace unos días por culpa de las muelas del juicio, que me duele a veces muchísimamente, y hasta me hace despertar con dolor o tardar en acostarme por ello. O incluso al beber agua. En fin, a ver si el médico me dice algo, de quitarla o no sé, porque duele. Ya os diré un día de estos. Aleatoriedades FTW!
De paso, os felicito las navidades. ¡Felices festas a todos! ^^
Descubrimientos que hacen feliz a uno
by FeR on Nov.20, 2008, under Gastronomía, Gula, Personal, Vivencias
Os reiréis, sí, pero hace un rato acabo de ir a buscar una coca-cola a una alacena de la cocina, donde tenemos latas y tal, y acabo de hacer el descubrimiento del año: ¡mi madre guarda su alijo (en realidad, mío) de tabletas de chocolate allí! No sabéis cuán feliz estuve durante 10 segundos pensando en lo bien que voy a estar este finde, comiendo chocolate mientras estudio, de marca Dia. Es que claro, como si me dejan, me tomo más de una tableta diaria de las grandes, de chocolate, pues me las esconde.
Espero que no lea esto (obviamente no lo hará), y si alguno de mis hermanos lo hace, que no le digan nada. NOM NOM NOM…
Y bueno, para acabar, hacer un breve homenaje a la marca Dia, por ofrecernos productos tan preciados y más baratos de lo normal como: tabletas de chocolate marca Dia, bolsas de gominolas surtidas (ositos, frutas, bolitas, regalices, moras) marca Dia, fritos (como los de Ruffles) marca Dia, helados marca Dia, pizzas marca Dia, salchichas marca Dia, pasta marca Dia… ¡Dios, añado “supermercados Dia” a la lista de cosas de las que son Fanboy!
Los productos marca Dia se definen así por:
Su excelente calidad Su inmejorable precio de venta al cliente Cubriendo todas las necesidades La marca Dia es una MARCA INTERNACIONAL, que se vende exclusivamente en los establecimientos de todos los países donde está presente el grupo Dia.
PD: Y las bolsas de caramelos blandos de medio kilo marca Día.
Sentirse muerto
by FeR on Sep.28, 2008, under Paranoias, Personal, Vivencias
Este post forma parte de las paranoias personales, cosas WTF y de hechos en mi vida raros de cojones. Nunca me había pasado algo parecido, pero no sabéis la angustia que pasé (esta palabra la repetiré varias veces).
La cosa fue que a eso de las 5 de la mañana durmiendo, ya con bastantes horas de sueño encima, pues me desperté. Para dormir, me había puesto en posición “sobre el brazo izquierdo” pero con el cuerpo hacia abajo, es decir, cargando todo el cuerpo encima de él. No fue a propósito, sería de noche, sobando. La cosa fue que en ese momento al despertarme, noté algo raro. Me di la vuelta y noté un peso muerto que me “tiraba” mínimamente hacia el otro lado, como colgado de mi cuerpo. Enseguida me di cuenta que era mi brazo, que estaba como muerto, sin sangre. Lo toqué, y estaba algo frío incluso al estar por encima de la manta, y no notaba nada. Me desperté rápidamente, me levanté de la cama, y el brazo cual chorizo ibérico colgado de… de donde se cuelgan los chorizos ibéricos. Totalmente angustiado y agobiándome, me centré, y pensé un momento. Dejé el brazo colgado hacia abajo, a un nivel inferior a mi cuerpo, para que bajara la sangre hacia él y poco a poco fue recuperando la sangre (lo notaba) y pude recuperar la movilidad del brazo.
Tras esos 20 minutos de angustia pura, ya tenía bien el brazo y aún tardé en dormirme un buen cacho (eso sí, boca arriba con los brazos rectos, para que no se repitiera). Pocas veces me asusté tanto, la verdad XD
Pues nada, ya acabé con mi última experiencia WTF de mi vida que la posteo para recordarla el día de mañana. Ahí queda. Si os estáis preguntando el porqué de la foto, es para que no fuera tan soso el post. Ak-ak.
¡Adiós, Fuji!
by FeR on Ago.26, 2008, under Personal, Vivencias
Vuelvo a actualizar el blog con una muy mala noticia que me disgustó profundamente. Valiendo la redundancia, gran disgusto fue en el que me hallé este fin de semana pasado. Tras doce años compartiendo hogar con mi precioso y cantarín canario “Fuji”, nos dejó el pasado sábado 23 de Agosto dejando en su jaula un cacho de pan de huevo sin comer, bastante alpiste reseso y medio bebedero de agua sin beber. Fue mi segundo y último canario.
Cuando tenía ocho o nueve años, una vecina que tenía muchísimos canarios y pajarracos en general nos regaló uno. Lo cuidamos desde pequeño y era medio rubito. De hecho, es este de la foto de aquí abajo. Era una pasada: lo dejábamos suelto por la habitación y lo pasaba pipa con un espejo en el que se ponía delante para “echarle el aliento” (se veía en el espejo y le abría la boca XD), se te posaba en la mano y mordía los anillos que tuvieras, comía de tu mano y, eso sí, no cantaba. Era muy bueniño y le llamábamos “Rubi” (<> “Rubí”). Suponemos que era hembra, aunque nunca lo supimos (en los canarios no es tan evidente como en un perro o así, claro). Mi madre tenía el antojo de un canario que cantara y alegrara las largas tardes de invierno en Coruña. Cuando Rubi tenía dos o tres años, nos regalaron otro que era sobrino de Rubi. Éste era mucho más oscuro, esbelto, delgado, y eso sí, cantaba que daba gusto. Todo el día si hacía falta, además. Pero tenía miedo, pánico a la gente, un terror constante a cualquier cosa que se moviera alrededor de la jaula. Cuando nos acercábamos a la jaula, se tiraba contra el extremo de la jaula a agarrarse a la pared para intentar escapar de la jaula por el lado más perpendicular a la trayectoria del objeto extraño que se acercaba (normalmente una persona). De ahí que mi padre le pusiera el acertado nombre de “Fujillas” (acortado como “Fuji”).

Al principio nos gustaba bastante. Teníamos los dos pajaritos en la misma jaula (una más grande, ahora), pero empezaron a pelearse de mala manera, y al final Fuji no dejaba ni comer al pobre Rubi. Cuando mi hermana se casó, se llevó a Rubi para su casa y pudo al fin vivir en paz hasta hace dos años (hablo desde el 99, o sea que bastantes años de todas maneras), cuando murió felizmente paseando libre por la casa adelante. Aún estando solo, Fuji siguió cantando y cantando día tras día. Pero ahora cantaba tanto, que hasta no dejaba ni ver la tele o estar con el PC escuchando música. Teníamos que mandarlo callar seguido. Lo que en un principio queríamos que hiciera (cantar) se acabó convirtiendo en una semi-tortura. Además, si aumentabas la voz de la tele/PC, él cantaba aún más fuerte. No cundía seguir aumentando la voz, vamos. Al final, lo asustabas un buen cacho o le cerrabas la puerta del balcón. Durante bastantes años esto siguió el patrón descrito.
Pero a principios de este año, una pata se le infectó, dejándole la extremidad con un peligroso color marrón oscuro, signo claro de infección. Sospecho que se le hizo por culpa de la uña grande de su pie, que le creció demasiado y se le retorció. Además, parecía que le costaba posarse en esa pata. Al principio no tanto, pero luego hasta se pasaba bastante tiempo en el suelo de la jaula posado porque no era capaz de aguantar el dolor. Poco a poco dejó de cantar, sobre todo en verano, época en la que cantaba mucho más con diferencia. “Xa ta nas últimas”, decía mi madre. Se veía, la verdad. No tenía esa vitalidad de antes, no cantaba, no comía rápidamente una galleta o cacho de bizcocho que le ponías en el comedero y no escapaba de la gente. Ahora en Agosto, ya no se movía a penas del fondo de la jaula.
Finalmente, el otro día estaba haciendo unas salchichas y mientras esperaba a que se hicieran, me fijé que estaba hecho un ovillo en una esquina sin moverse. Le toqué con el mango del tenedor un poquito y se despertó, y no pasó nada. Pero más tarde, llegaron mis padres y ya lo vieron tumbado con una pata estirada. Tras doce o trece años conviviendo en nuestra casa como uno más, Fuji nos dejó a todos. Yo ya no estaba, que me fuera a las fiestas, pero mi padre se lo contó a mi madre, que iba a duchar a mi sobrina, y mi sobrina, pobriña ela, se alertó y apenó mucho, de tal manera que le tuvimos que decir “que no pasaba nada” y aún sigue sin saberlo. Mi padre bien pudo esperar para hacerle un entierro o algo, la verdad, pero bueno, al final el pájaro acabó en su jaula dentro de un contenedor de basura malpiquense. Que descanse en paz allí donde descanse y que les rompa la cabeza a la gente de allí como lo hacía con nosotros cuando cantaba.

En fin. No somos nadie… Dejo una foto para que lo recordéis siempre, gracias a los internés. ¡Hasta siempre, Fuji!


