Archivo del Agosto, 2008
Nombres de grupos de música ¿uniletrísticos?
by FeR on Ago.31, 2008, under Internet, Música
Curioseando por ahí me dí cuenta de que tenía un grupo en mi colección llamado A. Vaya nombrecito, sí. No sonaban mal, y quise “mirar” si encontraba algo más de ellos por ahí. Dios mío, daleya.com se volvía loco. Evidentemente, buscando por “a”, encuentras de todo. Mi curiosidad fue a más y entonces fui a su página de Last.fm, en donde encontraría un lolazo en la descripción del artista:
La verdad es que tiene toda la razón, es imposible encontrar algo así. Puestos a pensar, pensé que cuando se creara un grupo, podría plantearse uno ponerse un nombre con una letra o caracter (ya veo yo a rockeros tirando de la tabla ASCII XD). Miré en Last.fm y desde la A hasta la Z, incluyendo la Ñ, existen grupos con esos nombres. Curiosamente, encontré bastantes grupos de J-Pop (japoneses de estos). Les sale rentable, la verdad: nadie podrá bajar sus discografías ni discos ni demás. Bueno, vaale. Poder puede, pero al menos, lo tendrán difícil.
Si vais a crear un grupo, intentad que tenga pocas letras y que sean sílabas comunes. Y si no, ponéis nombres escatológicos, que molan más y tienen relativa gracia, como mis colegas Esfínter, cuya discografía podéis bajar de aquí.
El chorizo ibérico
by FeR on Ago.28, 2008, under Gula, Paranoias, Personal
Hablaba con el señor Diz hace un rato que qué hacía de comer. Me decanté por hacerme cuatro o cinco huevos fritos (sí, suelo hacer esa cantidad XD), pero fue tal la pereza para coger la sartén, el aceite y tal, y como además abrí la nevera y vi una preciosidad ante mí, no me pude resistir.
Cogí un chorizo ibérico que había en la nevera, lo preparé en una tablita para cortar, corté un plato lleno de rodajas, cogí pan y me comí como un cuarto de quilo de chorizo xD Y qué a gusto estoy ahora.
Y ehtamoh tan aguhtitooooooooooo
Ortega Cano en la boda de Rociíto.
Bueno, poco más que ver la foto y quedarse con las ganas xD Sale mal, que está hecha con la cámara del móvil, pero mejor que nada… xD
¡Adiós, Fuji!
by FeR on Ago.26, 2008, under Personal, Vivencias
Vuelvo a actualizar el blog con una muy mala noticia que me disgustó profundamente. Valiendo la redundancia, gran disgusto fue en el que me hallé este fin de semana pasado. Tras doce años compartiendo hogar con mi precioso y cantarín canario “Fuji”, nos dejó el pasado sábado 23 de Agosto dejando en su jaula un cacho de pan de huevo sin comer, bastante alpiste reseso y medio bebedero de agua sin beber. Fue mi segundo y último canario.
Cuando tenía ocho o nueve años, una vecina que tenía muchísimos canarios y pajarracos en general nos regaló uno. Lo cuidamos desde pequeño y era medio rubito. De hecho, es este de la foto de aquí abajo. Era una pasada: lo dejábamos suelto por la habitación y lo pasaba pipa con un espejo en el que se ponía delante para “echarle el aliento” (se veía en el espejo y le abría la boca XD), se te posaba en la mano y mordía los anillos que tuvieras, comía de tu mano y, eso sí, no cantaba. Era muy bueniño y le llamábamos “Rubi” (<> “Rubí”). Suponemos que era hembra, aunque nunca lo supimos (en los canarios no es tan evidente como en un perro o así, claro). Mi madre tenía el antojo de un canario que cantara y alegrara las largas tardes de invierno en Coruña. Cuando Rubi tenía dos o tres años, nos regalaron otro que era sobrino de Rubi. Éste era mucho más oscuro, esbelto, delgado, y eso sí, cantaba que daba gusto. Todo el día si hacía falta, además. Pero tenía miedo, pánico a la gente, un terror constante a cualquier cosa que se moviera alrededor de la jaula. Cuando nos acercábamos a la jaula, se tiraba contra el extremo de la jaula a agarrarse a la pared para intentar escapar de la jaula por el lado más perpendicular a la trayectoria del objeto extraño que se acercaba (normalmente una persona). De ahí que mi padre le pusiera el acertado nombre de “Fujillas” (acortado como “Fuji”).

Al principio nos gustaba bastante. Teníamos los dos pajaritos en la misma jaula (una más grande, ahora), pero empezaron a pelearse de mala manera, y al final Fuji no dejaba ni comer al pobre Rubi. Cuando mi hermana se casó, se llevó a Rubi para su casa y pudo al fin vivir en paz hasta hace dos años (hablo desde el 99, o sea que bastantes años de todas maneras), cuando murió felizmente paseando libre por la casa adelante. Aún estando solo, Fuji siguió cantando y cantando día tras día. Pero ahora cantaba tanto, que hasta no dejaba ni ver la tele o estar con el PC escuchando música. Teníamos que mandarlo callar seguido. Lo que en un principio queríamos que hiciera (cantar) se acabó convirtiendo en una semi-tortura. Además, si aumentabas la voz de la tele/PC, él cantaba aún más fuerte. No cundía seguir aumentando la voz, vamos. Al final, lo asustabas un buen cacho o le cerrabas la puerta del balcón. Durante bastantes años esto siguió el patrón descrito.
Pero a principios de este año, una pata se le infectó, dejándole la extremidad con un peligroso color marrón oscuro, signo claro de infección. Sospecho que se le hizo por culpa de la uña grande de su pie, que le creció demasiado y se le retorció. Además, parecía que le costaba posarse en esa pata. Al principio no tanto, pero luego hasta se pasaba bastante tiempo en el suelo de la jaula posado porque no era capaz de aguantar el dolor. Poco a poco dejó de cantar, sobre todo en verano, época en la que cantaba mucho más con diferencia. “Xa ta nas últimas”, decía mi madre. Se veía, la verdad. No tenía esa vitalidad de antes, no cantaba, no comía rápidamente una galleta o cacho de bizcocho que le ponías en el comedero y no escapaba de la gente. Ahora en Agosto, ya no se movía a penas del fondo de la jaula.
Finalmente, el otro día estaba haciendo unas salchichas y mientras esperaba a que se hicieran, me fijé que estaba hecho un ovillo en una esquina sin moverse. Le toqué con el mango del tenedor un poquito y se despertó, y no pasó nada. Pero más tarde, llegaron mis padres y ya lo vieron tumbado con una pata estirada. Tras doce o trece años conviviendo en nuestra casa como uno más, Fuji nos dejó a todos. Yo ya no estaba, que me fuera a las fiestas, pero mi padre se lo contó a mi madre, que iba a duchar a mi sobrina, y mi sobrina, pobriña ela, se alertó y apenó mucho, de tal manera que le tuvimos que decir “que no pasaba nada” y aún sigue sin saberlo. Mi padre bien pudo esperar para hacerle un entierro o algo, la verdad, pero bueno, al final el pájaro acabó en su jaula dentro de un contenedor de basura malpiquense. Que descanse en paz allí donde descanse y que les rompa la cabeza a la gente de allí como lo hacía con nosotros cuando cantaba.

En fin. No somos nadie… Dejo una foto para que lo recordéis siempre, gracias a los internés. ¡Hasta siempre, Fuji!

